Musica y Moralidad

Seguro que han oído a quienes dicen: “la música es amoral”. A veces también dicen: “no moral” o “neutral”. Todos estos términos significan básicamente lo mismo.

 

En esta afirmación hay varias cosas implícitas. Primero, están diciendo que no existe música buena o música mala; eso quiere decir que no hay principios en ella. ¡Eso no es cierto! Yo hice mis estudios en la Escuela de Música Eastman y también estudios de post- grado. Yo no tuve ni un solo maestro allí -y eso que eran hombres inconversos- que creyera que la música era amoral.

 

Estas son ideas totalmente nuevas, ninguna generación -si nos remontamos a la historia- jamás ha creído que la música haya sido amoral, hasta ahora. Y creo que la razón básica es M.C.C. (Música Cristiana Contemporánea).

 

Hablaremos mucho de M.C.C. y cómo esta gente quiere usar toda clase de distintos estilos y dicen que lo único que importa es la letra, y están diciendo que la música es amoral o neutral, o no moral. Incluso, tuve maestros en Música Clásica en la Escuela Eastman, uno de ellos Wim Barlow, y este hombre escribió libros para aclarar esto. Howard Hanson fue el director de la Escuela de Música Eastman por casi 50 años, un músico de renombre internacional. Compuso óperas y sinfonías y en uno de sus mejores libros dice: “la música puede ser filosófica u orgiástica”, o sea que te puede elevar intelectualmente, filosóficamente o puede ser sensual. Incluso usa el término “orgiástica”. El dijo: la música tiene fuerza para mal, lo mismo que para el bien.

 

El entendía que la música puede ser buena o mala, según se componga o se ejecute. Esto es lo que todos han creído a través de los siglos. Sólo nuestra generación no lo acepta. Y esto nos conduce a un enigma, un rompecabezas.

 

Pero la historia lo corrobora: conforme el hombre se vuelve más intelectual y culto en la sociedad, más desarrollado industrialmente, ¿qué ha sucedido con la moralidad? Se deteriora siempre.

 

Miren Roma, cayó o se perdió porque perdieron el rumbo moralmente. Grecia, lo mismo; Egipto, lo mismo.

 

Estados Unidos de América, nuestro país, en la medida que ha desarrollado increíblemente la computación y las comunicaciones y toda clase de tecnología, ¿qué ha sucedido con nuestra moralidad?

 

 

Tenemos computadores que nos permiten llevar una

Biblia en el bolsillo, pero al mismo tiempo nuestra moralidad se ha deteriorado.

 

Tenemos problemas terribles con toda clase de inmoralidad, enfermedades venéreas y toda clase de males, ¿no es increíble?

 

Con todo lo que nos sucede, creen que pueden educar a una persona para hacerla más moral.No funciona de esta manera. No se hace más moral a las personas mediante la educación.

 

Otra cosa que dicen es que “a Dios no le importa qué clase de música usamos”. Según ellos, “a Dios le da lo mismo si escuchamos rock pesado, mientras la letra sea buena. Si quieres usar rock punk o trash…” ¡Aunque le llamen metal celestial! “Si quieres usar eso, ¡para Dios no hay problema!, a Él le da igual”. No pueden estar más lejos de la verdad. He consultado varios diccionarios seculares que definen el término “amoral” y en uno dice que significa “sin sentido de responsabilidad moral” y creo que es muy acertado.

 

Tengo varias objeciones contra la enseñanza de educación sexual en las escuelas públicas y el error más grande es que lo están enseñando como un asunto amoral. Y sabemos que la sexualidad está relacionada estrechamente con la moralidad, no se pueden separar las dos cosas.

 

Tengo varias objeciones con el movimiento pro-aborto o pro-elección, según le llaman. Creo que lo deberían llamar pro-homicidio. Y una de las objeciones más grandes es que lo están tratando como un asunto amoral. O sea, pueden matar a una persona que aún no ha nacido y decir que no tiene nada que ver con principios morales. Esta es la filosofía de nuestra época, que ha penetrado a todas las áreas de nuestra vida, en educación sexual, medicina, aborto, etc.

 

Una de las cosas más interesantes para mí en ésta época fue descubrir que muchos médicos no toman el Juramento Hipocrático, el que hasta hace pocos años todos los médicos tomaban. ¿Por qué?

 

Pues una de las cosas que se promete en el Juramento Hipocrático, es que “especialmente, no ayudaré a una mujer embarazada para realizar un aborto”. ¡Con razón muchos de ellos no lo quieren tomar! Y la razón para asumir esta postura es que es piensan que el aborto es amoral y no es algo que pueda ser afectado por algún principio moral.

 

¡Hasta donde llega la necedad! Ahí es donde los diccionarios son perfectamente acertados.

Otro diccionario dice, sobre el significado de “amoral”: “incapaz de distinguir entre lo bueno y lo malo”. Eso también es muy certero.

Porque quienes hablan de pensamiento amoral en el campo de la música, y creen poder usar música rock pesada o metal y llamarle “cristiana”, pronto pierden el sentido de lo bueno y lo malo. Es la mejor táctica de Satanás para introducir un evangelio falso por medio de la música.

 

Y la razón es que, cuando han aceptado una música incorrecta, luego pierden el sentido de lo bueno y lo malo y no pueden distinguir la verdad del error.

Y Dios sentencia en Isaías 5:20: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno y a lo bueno, malo”. Dios pronuncia una maldición por ese razonamiento y condena a las personas que piensan de esa manera.

 

Y luego dice el mismo versículo que “ponen lo amargo por dulce”, e incluso pierden la capacidad para distinguir entre la luz y las tinieblas, dice Dios. ¿Por qué?, Porque han perdido la capacidad e distinguir entre lo bueno y lo malo y han perdido el sentido de la responsabilidad moral.

 

Tengo un libro muy bueno, se llama: “La clausura de la mente americana”5. El autor se llama Alan Bloom y es maestro de Pensamiento Social en la Universidad de Chicago, una de las escuelas más liberales del país. Ahora quiero que entiendan el trasfondo del pensamiento de éste hombre. Cuando recién salió su libro, los liberales lo elogiaban a más no poder. De pronto entendieron lo que les estaba diciendo y ¡ya no les gustó tanto!

 

Pero él toca varios puntos con mucho acierto. Miren lo que dice: “bien pudiera ser que la

locura más grande, le parezca normal a la sociedad”. Ésta es una cita formidable. ¿Ven?

Porque el aborto es una locura absoluta.

 

Se nos ponían los pelos de punta cuando leíamos que las embarazadas en la India arrojaban a sus bebés al río Ganges. Ah, ¡pero nuestro país ha ido mucho más lejos! Las estadísticas nos dicen que por aborto se está matando a más de 4.000 bebés diarios. ¡4.000 bebés muertos cada día!, es una absoluta locura. Pero si te opones te meten a la cárcel y te tildan a ti de loco.

 

La homosexualidad es un disparate, una locura, pero ha llegado a ser aceptada ahora. En

Nueva York desfilaron más de 500.000 personas promoviendo la homosexualidad.

 

¡Bien pareciera ser que la locura más grande de la sociedad le parezca normal a ella misma!

Y parte de ello es que los juzgados operan ahora sobre las opiniones de la sociedad, no sobre la ley misma. Están decidiendo sobre lo que es aceptado dentro de la sociedad y la cultura, como normal y eso no es ninguna base.

 

 

 

Observen aquí particularmente ustedes los padres, que necesitan tomar nota de esto. Alan Bloom dice: “la televisión, en comparación con la música, juega un papel comparativamente pequeño en la formación del carácter y los gustos”. Recuerden que éste es un maestro de Pensamiento Social en la Universidad de Chicago<span>; no es un predicador</span> y no está menospreciando los efectos de la televisión, pero dice que si la comparas con la música puedes desarrollar el carácter y los gustos de los jóvenes en el sentido correcto.

 

Dice: “no se preocupen exclusivamente de la televisión; fíjense en la música que están escuchando, porque tendrá un efecto aún mayor”. Y luego habla muy específicamente en su libro, con mucha claridad, que la música rock apela a un solo factor: la apelación barbárica al deseo sexual.

 

Él abiertamente reconoce -como casi todos en el campo del rock secular- que su música es la música de la sensualidad, sólo que ellos no le ven nada de malo a eso. Pero nosotros, como cristianos, sí debemos verlo. Luego continúa y dice: “los jóvenes saben esto, pero sus padres no”. ¡La juventud sabe esto pero sus padres están engañados!

 

Me gusta otro libro, cuyo título es “Matándonos de deleites”6, de Neil Postman, maestro de Artes y Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Nueva York. Quiero que vean su trasfondo, pienso que pudiera tener un trasfondo cristiano, aunque él no lo es. Lo citaremos varias veces en el seminario, él dice: “sostener que la tecnología” (o la música, en este caso) “es neutral o no moral es una ridiculez”. No podía haberlo dicho yo mejor que él mismo.

 

Lo que está diciendo es que el medio es el mensaje; no se puede separar el mensaje del medio con que se transmite, y lo citaremos varias veces para demostrar que eso es así. No se pueden separar eso: la manera de decir algo determina lo que significa. Él dice: “no se puede separar el medio del mensaje” – como también lo decía Marshall McLuhan- y aquí habla de la televisión, en particular. Éste es el ejemplo que usa la mayoría en la Música Cristiana Contemporánea (M.C.C.). Usan la televisión, para decir que lo único que importa es la letra. Pero Neil Postman dice que aun la televisión -que no es un objeto viviente, como lo es la música- no se puede considerar neutral o amoral.

 

Lo interesante -y esto es algo que sé que la Biblia dice y es absolutamente cierto, pero me cuesta trabajo aceptarlo- es cuando Jesús dice en Lucas 16, versículo 8, que “los hijos de este siglo son más sagaces que los hijos de la luz”. Yo digo: no debería ser así. Nosotros tenemos el Espíritu Santo, la Palabra de Dios para guiarnos, deberíamos entender mucho más que el mundo, ¿no? ¡Pero con frecuencia vemos que el mundo entiende cosas que aún algunos cristianos se niegan a aceptar! Por eso citamos a tantas de estas personas para demostrar que aun el mundo acepta estas cosas y las entiende.

 

Extracto de : “El Lenguaje de la Música”. Dios es Musical, Dr. Frank Garlock