Los bautistas no hablan en lenguas

Es bien conocido que los bautistas no hablan en lenguas. Pero, si alguien nos pregunta, ¿por qué? debemos estar listos para contestar. Por lo tanto voy a darles algunas de las razones principales por las cuales no hablamos en lenguas.

1. Porque el propósito del don era para autenticar a los mensajeros, especialmente ante judíos incrédulos. I Corintios 14:21-22 dice “En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor. Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos; pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los creyentes”. Era una señal prometido a ellos en Isaías 28:11-12. “porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo, a los cuales él dijo: Este es el reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no quisieron oír”. La señal fue útil en tres instancias en Hechos (Hechos 2, 10,19). En su uso bíblico, nunca era una lengua mística o estática.

2. La señal no era eficaz para evangelizar a los gentiles incrédulos, porque no iban a entender el significado de la lengua prometida. I Corintios 14:23 dice “Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?” Servía únicamente para los judíos que conocían la profecía de Isaías 28.

3. Cuando el canon de toda la revelación de Dios en el Nuevo Testamento se completó, y cuando la iglesia maduró hacía su independencia del judaísmo, el don de lenguas cesó junto con los dones de la profecía y ciencia como dice I Corintios 13:8 “El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará”.

4. Las lenguas no son una señal de madurez, ni de espiritualidad; pues, la iglesia más carnal e inmadura del Nuevo Testamento se destacó por su énfasis en las lenguas. Esta iglesia fue la más problemática para el Apóstol Pablo.

5. Las lenguas no son la señal del bautismo del Espíritu. Por ningún lado en la Biblia hay un mandamiento a ser bautizado por el Espíritu. De los siguientes versículos sabemos que cada creyente recibe el Espíritu en el momento de ser salvo: “O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (I Corintios 6:19-20. “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es” (I Corintios 3:16-17). “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él” (Romanos 8:9).

6. La Biblia da condiciones para el uso de las lenguas que no siempre se respetan en el día de hoy.

a. Tiene que ser que hay presente uno que puede interpretar la lengua. (I Corintios 14:28).
b. No más que tres pudieron hablar así en una reunión. (I Corintios 14:27).
c. Debe ser practicado únicamente por los hombres. (I Corintios 14:34).

7. Las lenguas se mencionan en tan solo tres libros del Nuevo Testamento. Primera de Corintios es la única epístola que hace mención de lenguas. Pablo escribió doce epístolas más sin mencionar lenguas. Ni Pedro ni Juan hacen mención de lenguas. Las lenguas aparecieron brevemente en los primeros días de la iglesia a medida que la nueva Palabra de Dios se diseminaba y la iglesia se establecía. Una vez ocurrido esto, las lenguas desaparecieron.

Jorge Gardiner, un ex-pentecostal, describe los peligros potenciales y desilusiones a que se exponen los que hablan en lenguas. “Por siguiente el que busca una experiencia regresa a través del ritual una y otra vez, pero comienza a descubrir una cosa: la experiencia estática, al igual que la adicción a las drogas, requiere dosis cada vez mayores para poder satisfacer la necesidad. Algunas veces se introduce algo grotesco. He visto a gente correr en círculos dentro de un cuarto hasta quedar exhaustos, trepar postes de carpas, reír histéricamente, entrar en trances que duraron días enteros y hacer cosas horripilantes a medida que la ‘exaltación’ que se busca se vuelve más elusiva. Finalmente hay una crisis y hay que tomar una decisión: sentarse en los asientos de atrás y ser un espectador, ‘pretender’ la experiencia, o continuar en la esperanza de que todo finalmente quedará como estaba. La decisión más trágica es desistir y, al hacerlo, abandonar todas las cosas espirituales como si fueran fraudulentas. Los espectadores se frustran, los pretendientes sufren culpa, los esperanzados son dignos de lástima y los que desisten son una tragedia. No, tales movimientos no son inofensivos”.

Por estas razones los bautistas no hablan en lenguas.

Por su servidor Russell George, con algunos datos sacados de un estudio hecho por Don Fanning