Apostasía y Superstición en las ” iglesias cristianas” … la Cruz porta pecados

 

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En la mayoría de congregaciones “cristianas” podemos observar una serie de practicas, que nada tienen que ver con la doctrina bíblica. Estas practicas son introducidas por personajes, que haciéndose llamar “pastores, evangelistas, profetas, maestros o apóstoles” han introducido todos estos ritos de santería en el conglomerado “cristiano” contemporáneo.

En la vista tenemos la cruz porta-pecados, que es una especie de fetiche en la cual se “pegan los pecados” Este objeto de rito santero, es muy usado en los llamados “encuentros” practicados en el G12 y en otras congregaciones que han asumido el veneno espiritual de la secta MCI (Movimiento Carismático Internacional).

Según estos chamanes de cuello corbata y Biblia en mano, aquel que pase por estos “encuentros” para liberarse luego de renunciar a ellos tiene que pegar sus pecados en la cruz, para que asi sea efectiva su “purificación y perdón de pecados”, por parte de su “Jesucristo Carismático”.  Para estos individuos la obra de la cruz del calvario no es suficiente, hace falta un encuentro y estos ritos de brujería para complementarla.

Aquellos que practican estos actos, son enemigos de la cruz de Cristo.

Filipenses 3:18  Porque por ahí andan muchos,  de los cuales os dije muchas veces,  y aun ahora lo digo llorando,  que son enemigos de la cruz de Cristo;

3:19  el fin de los cuales será perdición,  cuyo dios es el vientre,  y cuya gloria es su vergüenza;  que sólo piensan en lo terrenal.

El Sacrificio de Jesucristo en la Cruz del Calvario es mas que suficiente.

Colosenses 1:20  y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas,  así las que están en la tierra como las que están en los cielos,  haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

La obra de Jesucristo es Suficiente totalmente, un regenerado, no necesita ni de encuentros y mucho menos andar pegando papelitos con los pecados descritos en una cruz de madera, dizque para reafirmar que es libre en este supuesto “acto profético” que en realidad es un acto de brujería.

 

En Jesucristo.

 

Hno. Rafael Salina V.